Perdón.

Disculpadme,
perdonad mi abandono,
a veces me olvido,
respiro por ser feliz.
Perdonad que
a veces siga mi camino.
Es cansado lastre
no olvidar,
no cejar y bajar los brazos
y caminar solo
sin pensar, sin pensaros.
Es cansado lastre
ser, siéndoos útil.

Yace muerta.

“Bajo cada lluvia
podría ser yo quien yace, ahora lo sé,
ahora que he muerto en otro.”

Hugo Mújica.

Mi ilusión, muerta
yace como cada noche
en un lecho de palabras.

Tras ellas, la soledad
en los dedos de unos ojos
que guardan el llanto aletargado de todos los labios.

Muerta la ilusión,
sobrecoge la ausencia de compañía
en tan longeva noche.

Amigas (Poética).

                “Nadie se salva por un libro sino apostando todo a una palabra, la única que escoge el poeta a cambio de su propia vida expresada.”

Blas de Otero.

                               Las viejas palabras
no son suficientes;
bastas, informes,
inconclusas,
al fin imperfectas.
Mensaje ininteligible
De un idioma
Impronunciable.
 

                               Estas, las viejas palabras
-cargadas de vivencias,
cercadas
por el hastío de mil bocas,
ajadas por el ponzoñoso
lastre de la historia-
nunca supieron cantar la vida,
y sin embargo,
nadie sabe más de la sed de vivir del mundo.
 

                               Sí, éstas, mis viejas palabras
acuden hoy a la boca
con el tono irreverente,
con la sencillez desnuda de la niñez,
dando luz
a los oscuros aposentos de mi cordura.
La vida
             a los versos del poeta.